En Pampa y la vía

¿De dónde viene la expresión «en Pampa y la vía»? Un viaje al pasado de Buenos Aires

La expresión «en Pampa y la vía» es una de esas frases que, aunque suene enigmática, tiene un origen profundamente arraigado en la historia y la cultura de Buenos Aires. Utilizada para describir a alguien que se ha quedado sin dinero o recursos, esta frase coloquial es un reflejo de una época en la que el hipódromo, los tranvías y las apuestas eran parte del día a día de los porteños. Pero, ¿qué hay detrás de esta expresión tan pintoresca?

El origen histórico: el Hipódromo de Belgrano

La historia de «en Pampa y la vía» se remonta a finales del siglo XIX, cuando en el barrio de Belgrano, cerca de donde hoy se encuentra el estadio Monumental de River Plate, funcionaba el Hipódromo Nacional, también conocido como Hipódromo de Belgrano. Este lugar era un centro de reunión social y deportiva, donde las carreras de caballos atraían a cientos de apostadores cada día.

Para llegar al hipódromo, los visitantes tomaban un tranvía que partía desde las Barrancas de Belgrano. Este servicio, operado por la Compañía de Tranvías Anglo-Argentina, ofrecía un boleto de ida y vuelta por diez centavos. Sin embargo, muchos apostadores, después de perder todo su dinero en las carreras, no tenían ni siquiera esos diez centavos para regresar a sus hogares. Aquí es donde entra en juego la famosa esquina de «Pampa y la vía».

La esquina de la desesperación

El tranvía llevaba a los desafortunados apostadores hasta la intersección de la calle Pampa y las vías del Ferrocarril Mitre, cerca de la estación Belgrano C. Este punto, conocido como «Pampa y la vía», era el final del recorrido gratuito proporcionado por el hipódromo. Desde allí, los jugadores arruinados debían encontrar la manera de continuar su camino, ya fuera pidiendo ayuda, vendiendo alguna pertenencia o simplemente caminando.

La imagen de decenas de personas varadas en esa esquina, sin un peso en el bolsillo, quedó grabada en la memoria colectiva de los porteños. Así, la expresión «estar en Pampa y la vía» se convirtió en sinónimo de quedar en la ruina, sin recursos ni opciones.

El legado de una frase

Aunque el Hipódromo de Belgrano cerró sus puertas en 1926 y el tranvía dejó de funcionar en 1935, la expresión «en Pampa y la vía» ha perdurado en el lenguaje popular. Incluso hoy, más de un siglo después, sigue siendo utilizada para describir a alguien que ha perdido todo, ya sea en el juego, en los negocios o en la vida.

Además, la frase ha trascendido su origen literal para convertirse en una metáfora de la desolación y el abandono. Como bien lo expresó María Elena Walsh en su canción «Vals Municipal»: «Es un hombre con una mujer, que se besan en Pampa y la vía», evocando un momento de intimidad en un lugar que simboliza la carencia.

Conclusión

La expresión «en Pampa y la vía» es mucho más que una frase coloquial; es un pedazo de la historia de Buenos Aires. Nos recuerda una época en la que el hipódromo era el centro de la vida social, los tranvías recorrían la ciudad y las apuestas podían dejar a alguien en la más absoluta miseria. Hoy, aunque el lugar físico ya no existe, su significado sigue vivo en el lenguaje y la cultura porteña, demostrando cómo las palabras pueden perdurar a través del tiempo y mantener viva la memoria de un pasado que no debemos olvidar.

¿Te ha pasado alguna vez estar «en Pampa y la vía»? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!


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